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martes, junio 03, 2008

No mires tanto

Pasar más tiempo en la calle... en contacto con el resto de los seres humanos te obliga a comportarte como ellos: caminas, te detienes ante un semáforo en rojo, corres para alcanzar el bus, sacas la Bip, la cargas en el metro, te subes al carro, te apuras cuando suena el pitito, etc, etc. Pero también hay cosas que escapan a la vista del resto, aquellas que sólo compartes contigo misma en ese preciso instante en el que ocurren. Si te dio rabia como te miraron en la micro, si te sentiste bien por ayudar a cruzar a un abuelito, si le indicaste a la señora donde estaba el metro más cercano, si te emputeció que el weon que te pasó a llevar ni siquiera te miró para disculparse.

Ayer compartí uno de esos momentos íntimos conmigo misma en mi salida a terreno. Se trataba de mi primera visita a colegios, me entrevistaría con un director y jefe de utp. Así que me produje un poco... botines lustrados, pantalón de vestir, chaleco de cuello alto, abrigo largo, etc. No es taaaanta producción, pero para mi clásico pantalón de buzo o el jeans, el polerón y las zapatillas, sí es distinto. Salí a la calle con la sensación de que debía olvidarme de la amabilidad y andar a la defensiva, el clima tampoco era muy cálido que digamos, así que contribuyó a borrar la sonrisa del rostro y a "no pescar". "Como lo hace todo el mundo" fue lo que pensé.

Todo bien hasta que tomé el colectivo al centro (iba algo apurada, así que preferí omitir el metro al menos de ida). Me tocó sentarme adelante, en el asiento del copiloto. Toda compuesta empiezo a buscar la plata para pagarle al chofer... diablos!, no encontraba los $200 que me faltaban!... si hay una cosa que me molesta que la gente se demore tanto en buscar la plata para pagar la locomoción. Lo siento, es una manía poco tolerante, pero suelo andar con dinero en mano para precisamente no tener que buscar tanto. Lamentablemente esta vez el cálculo monetario había fallado, y donde se suponía estaban las monedas, ya no lo estaban. Mi compostura se fue perdiendo en la medida que seguía registrando mis bolsillos y los bolsillos de mi cartera. Cuando ya me dije que era imposible que tuviese que pasar otro billete de $1.000 sabiendo que debería tener sencillo, encontré una moneda de $500. "Bueno, no será tanto vuelto" pensé, y le pasé el dinero al conductor, que a estas alturas ya llegaba casi a Departamental.

Fue en ese minuto cuando me fijé en él, y ahí no pude despegar la vista: entre 28 y 30 años, pelo largo y ondulado, colgando sobre sus hombros, barba y ojitos oscuros, camisa arremangada hasta los codos. Ciertamente en ese momento mi cabeza no razonó, y mis hormonas hicieron el trabajo. Con cara de estúpida estiré la mano para pasarle la plata y casi autómata pregunté "¿dónde cruzas Alameda?". Me recibió el dinero y me respondió "Llego al metro Santa Lucía", aún con cara de idiota dije "perfecto..." (a pesar de que yo iba a metro Moneda, que importaba!). Acto seguido, él vio el dinero y me devolvió la moneda de $500 con una sonrisa. Ahí me mató, debo confesarlo. "Gracias...", fue todo lo que atiné a decir. Si hubiese sido otro, me hubiese hasta molestado: "claro!, me demoro un kilo en encontrar $200 y después me devuelve la moneda???, que descaro!", pero en vez de eso pensé que era demasiado tierno que sólo me cobrara $1.000 para llegar al paradero. Lo que son las hormonas...

El resto del viaje fue para aprovechar de mirarlo cada cierto rato... utilizando todo tipo de excusas: arreglándome el abrigo, acomodando los audífonos en mis orejas, ordenándome el pelo, sacando el celular para revisar las llamadas que no recibí, etc... etc... bobería a prueba de balas. Pasando el rato me puse a razonar un poco más y me empezó a dar entre risa y vergüenza. La verdad no se si él lo notaba, pero a ratos parecía que sí. Aunque debo confesar que hacía tiempo no me entretenía tanto con un viaje en colectivo. Si hasta me deleitaba viendo como el viento sacudía su pelo y lo hacía flamear - para mí - casi en cámara lenta. Y aunque manejaba como las pelotas, no me importó. Al contrario, llegué hasta celebrar su "habilidad" al volante para esquivar vehículos. Si hubiésemos chocado por su culpa, de seguro le echo la culpa al otro vehículo.

Llegamos al lugar del paradero y con mi mejor cara dije "gracias, chao". Me bajé con la sensación térmica de un día de verano (tipo 15 de enero), a pesar de que hacía frío invernal. Se había acabado el "momento hormonal", muy a mi pesar... pero la realidad continuaba. Caminé por el centro, ahora riéndome abiertamente del episodio. Muy pocas veces me habían ocurrido "flechazos" de este tipo.

Después de mi tarde laboral de reuniones, no quise regresar a La Florida en colectivo por si las moscas... no hubiese tolerado otro episodio de los mismos. Así que recurrí al metro: mi siguiente parada era el cine. Es raro que vaya al cine un lunes, pero me había ganado las entradas de una premiere a través de una radio, no iba a perder el regalo. Cuando me encontré con Chascón (gracias por aceptar mi invitación), media avergonzada le conté el episodio de la tarde. Aparte de reirse como media hora me preguntó por qué no había invitado al cine a mi chofer favorito. Y recalcó que no es malo dejar que las hormonas se expresen de vez en cuando, y que al menos hace los trayectos más agradables. No lo niego, tiene razón.

No se si merezca mención, pero para coronar el día... se me ocurre ver Informe Especial, donde hablan de como encuentran restos de "cualquier cosa" en los moteles... mala idea, pues eso termina por matar las pasiones de cualquiera, qué más puedo decir.

domingo, mayo 25, 2008

No estamos viejas...

... sólo agotadas.

Este post va dedicado a quienes estamos en casa un sábado por la noche, en vez de estar dando jugo en algún pub o sucucho NN, raja de ebrias, bailando arriba de las mesas y hablando hasta por los codos. No señores, también tenemos derecho a decir que "no queremos carretear hoy", por la razón que sea: semana agotadora, día de mierda, la regla, quiebre amoroso, trabajo, sueño... o simple paja (lata).

Al menos tenemos la certeza que no despertaremos con caña en la mañana, y que si dormimos hasta la 1 de la tarde, será por cura de sueño en vez de recuperación del carrete. Es válido señores, así como es válido que si termino la próxima semana con ganas de destruirme, me largue a beber como condenada y carretee los dos días seguidos si es preciso. Tenemos la posibilidad de decidir... y mientras las oportunidades estén, seguirá dependiendo de nosotras.

He dicho!

Buenas noches

martes, mayo 20, 2008

La marcha de la pyme

No llueve, pero caen goterones de vez en cuando.

Es una buena frase para caracterizar estos meses. Algo aburrida de estar revisando diarios, y bolsas de trabajo electrónicas... he optado por volver a la filosofía inicial de este año: "algo caerá, y mientras... independiente no más". Y así han sido estos meses. Sin "hinchar" demasiado he logrado salvar casi medio año. Ciertamente la bendita devolución de impuestos da un respiro importante, pero aún así mis amados "pitutos" entregan el aporte máximo de recursos necesarios para el pago de cuentas y la mantención... incluso logrando darme algún gustillo de vez en cuando (claro, no de la magnitud a la que estuve acostubrada hace un tiempo, pero no me molesta).

Llegué a la conclusión que la idea de "pyme" no es tan descabellada después de todo, pues refleja una parte importante de mi funcionamiento actual: horarios a convenir, plazos fijos, tratos por producto, pagos por entrega. Yo soy mi jefe, y el servicio prestado son el uso de mis neuronas y los bits de mi "toshibito". No parece un mal trato de buenas a primeras.

Una compañera me dijo el otro día que me envidiaba, que le gustaría tener mis horarios y poder trabajar en casa. Es posible que sea envidiable, no lo niego. Pero la recomendación es ejercitar un buen autocontrol, pues la tentación de "no hacer nada" y "gastar el tiempo" en "otras" cosas es demasiado grande. Se debe tener un sentido de la responsabilidad tremendo si no quieres caer y quebrar a la primera. Es como pasar del colegio a la universidad: en el colegio te exigen llegar a una hora, salir a otra... las tareas están dadas, las pruebas fijadas, "tienes" que estar en la sala de clase, olvídate de fumar dentro, etc. En la u, si quieres entras a clases, te puedes fumar todos los cigarros que quieras en el patio, tomar cafecito, irte a las canchas... pero si después te echaste el ramo, cagaste no más. Nadie te mandó a perder el tiempo en la "semana novata" ni menos en el "paseo a la playa".

Lo otro complejo, es el tema de la planificación. Alguna vez lo tuve que haber mencionado. Es que es complicadísimo pensar en algo más lejano que el fin de mes. No se sabe si habrá proyecto el próximo mes o si caerán alumnos para clases en época de no - exámenes. Así tienes que olvidarte de pensar en grandes gastos o inversiones de largo plazo. A menos, claro, que siempre exista una constante a la que recurrir... algún ingreso fijo por alguna razón. En caso contrario, todo es incertidumbre. Pero también representa un ejercicio interesante: vivir con lo necesario, priorizar en el sentido estricto de la palabra ("esto sí, esto ni cagando"). Ha de ser un logro importante si en un régimen así se pueden lograr cosas como auto, casa, viajes, etc.

La mantención y mejoramiento de este estado necesita de algunos ingredientes, dentro de los cuales, el más potente es la "habilidad para crear necesidad de uno al resto", que te busquen, que te hagas necesario, que seas un recuerdo asociado de cosas y habilidades requeridas. Un segundo ingrediente es una lista extensa de personas "potenciales" que pudiesen necesitarte. Combinados ambos hacen la mezcla perfecta: no te sirve conocer a medio Chile, si es que ese medio Chile jamás necesitará de ti... y tampoco sirver crear necesidad de uno sólo a algunos, porque la lista se satura rápido... y después no hay nombres libres en ella. Es el perfecto equilibrio que me propongo obtener de algún modo... y que debo hacerlo si es que quiero perdurar en este regimen de "libertad" laboral.

Si tengo éxito en aplicar esta fórmula dentro de la pyme, no me sorprendería estar escribiendo un libro de autoayuda en unos años más. De hecho, ya le tengo el título: "Como Depender de la Independencia".

martes, enero 22, 2008

Last Night

Anoche tuve una de esas conversaciones cibernéticas que solo puedes tener "cibernéticamente", si es que me permiten el exceso de uso (sin derecho a réplica). Supongo que debo contextualizar para que comprendan el fondo del asunto.
El día de ayer fue, principalmente, uno de los que puedes llamar "pajeros" por definición. Fuera de la visita que hice al banco durante la mañana, mi agenda no marcaba ningún evento importante para el día... y no es que no tuviera cosas que hacer, si no que, no quise hacerlas un lunes... sólo quería estar en casa, vegetar frente a la tv, bombardear mis oídos con recuerdos musicales y quizás... sólo si ánimo acompañaba, tomar un poco de aire en algún lugar. Todo se adecuó al plan hasta el momento que recordé que me había comprometido a comprar una memory stick para mi cámara digital (¿por qué especialmente ayer?, bueno, porque sabía que si no lo hacía, me arrepentiría de verdad). Así fue que, luego de una remolona ducha, partí al templo del consumismo floridano (léase Mall Plaza Vespucio)... no sin antes aprovechar de acordar con Sofía un momento para tomar un café (o jugo, en su defecto).
La compra fue precisa y certera, por lo que nos dio tiempo suficiente para recorrer un poco el mall y conversar bastante... ya hacía algunas semanas que no nos veíamos, así que había repertorio para compartir. Decidimos comer algo, así que nos instalamos en uno de los locales preferidos por nosotras. La charla fue tremendamente provechosa y entrenida, haciéndome olvidar el objetivo que tenía planificado para el día... sinceramente ya no me importaba que fuera pajero o no (y es que ver la malla de sociología de la U de las Américas, y hablar de los matrimonios, entre otras cosas, fue suficiente material para la tarde-noche).
Cuando estábamos abandonando el local, se me ocurre voltear para mirar no se qué (tengo la costumbre de volver sobre mis pasos con la mirada cuando voy saliendo de alguna parte o cuando abandono un lugar... no se por qué diablos, nunca se me ha quitado). El tema es que mis ojos encuentran otro par, que me parecieron tremendamente familiares... y al parecer para la otra persona también le resulté súmamente familiar: así fue, nos reconocimos casi al instante. ¿Quién era?, un compañero de colegio... pero de los de "hace años", de la básica... uno de mis primeros amiguitos, con el que típico te sientan juntos o con el que compartes las tareas. La sensación no fue la que suele pasarme cuando me encuentro con alguien que no veo hace tiempo (desconcierto, no saber qué decir, pérdida del habla, etc.), si no que al contrario... fue un "hola!, ¿cómo estás?!", pero "de verdad", realmente sentido, ¿cuático no?. Y es que al cabro siempre le tuve cariño, nos llevábamos bien... pero bueno, los años no pasan en vano, y... es historia conocida, te dejas de ver y así pasa el tiempo, bla bla bla... 12 años no es nada en todo caso... pero pucha que pasan cosas!. En fin, fue una de esas gratas sorpresas que te guarda el destino los días en que menos te lo esperas. Obligado el intercambio de teléfonos y correos electrónicos. Fin del episodio (por el momento).
Llegué a mi casa una sensación de tranquilidad y relajo... pero diferente a la modorra con la que había empezado el día, y que me acompañó gran parte de la tarde. Sentía que sin haber meditado muchas cosas, mi cabeza estaba ordenada y quieta... raro... claro que sí. Tomé la decisión de conectarme a mi amado messenger. Así fue como empezó la charla.
H: Hola, te habías perdido hoy
T: Sí, es que salí un par de horas, me junté con una amiga a charlar
H: Aa.... cosas de mujeres
T: No se, supongo que la mayoría de las cosas sí...
H: Te tengo noticias
T: ¿Qué pasó?
H: Me caso!
T: .......
H: Jajajjajaja
T: Es webeo, no?
H: Creiste que era cierto?
T:........
H: Te enojaste?
T: No wn... pero es que casi te creo, ya en verdad les creo a todos
H: Vamos, de verdad pensarías que soy una persona que podría casarse??
T: No, pero un error lo comete cualquiera... hasta tú.
H: Tú también
T: Obvio, hasta yo... de hecho...
H: ¿De hecho?, ¿hay algo que no me has contado?
T: Uffff... supieras.
H: Soy todo ojos!
T: No, supongo que ya vendrá el momento. Por ahora te encomiendo una sola tarea.
H: ¿Cuál?
T: Si sabes de departamentos buenos, bonitos y baratos... avísame.
The Uninvited Guest acaba de cerrar sesión

sábado, enero 12, 2008

"Mamá, cometí un error"

Recuerdo que una vez (creo que recién habíamos salido del colegio, o estábamos a punto de hacerlo), fuimos con mis amigos a casa de Sandra (cuando todavía no se cambiaba de casa, y vivía en Santiago). Esa junta duró toda la noche, entre un asado, ver tele, sacar el tejido y cosas varias... finalmente todos terminamos quedándonos dormidos a altas horas de la madrugada. Valentina al día siguiente, al darse cuenta que eran pasadas las 9 de la mañana del sábado y que aunque corriera no llegaba al preuniversitario a su primera clase, llama a su madre y lo primero que dice al teléfono es: "Mamá, cometí un error". Yo espero que su madre en ese minuto no se haya desmayado al escuchar esas palabras y pensando lo peor... yo lo hubiese hecho al menos. ¿Era exagerada esa frase?, posiblemente... pero me trajo a la memoria las innumerables veces que la he pronunciado o he querido pronunciarla... con diferentes tonos y diferente gravedad de los errores cometidos: me quedé dormida, quebré un plato, se me perdió el estuche, rompí el delantal, me saqué un rojo... jajaja... no voy a subir porque me delataría sola.

Pero este post no es por mí finalmente. El "mamá, cometí un error" es dedicado a Chasconcito y a su eterno interés en demostrarme lo equivocada que estoy. Sí, me cuesta, pero reconozco cuando me equivoco... por muy grande que sea la cagada... por eso evito equivocarme, jajaja... lástima que a veces no resulte. Pero bueno, en este minuto no se si estoy en un error o no... pero no me importa, quizás cuando saque la conclusión, pueda reconocerlo y pedir las disculpas del caso. Como dicen por ahí, un clavo saca a otro clavo, y eso no es crimen para nadie a estas alturas del partido, o si?.

Escuchando: Retro '90... Roxette - Hotblooded (Joyride)

jueves, enero 10, 2008

Una menos...

Una menos... tiene que haber más.

lunes, enero 07, 2008

Me cagaron (Pt. 1)

Nada que decir... me cagaron... a mí solamente... porque a estas alturas, en este país, debo ser la única fanática. Una lástima!... (por mí, ciertamente).


Así es... Collective Soul en Lima y Bogotá a finales de febrero... ni pensar en una presentación en Argentina, ni mucho menos en Chile. Lo que son las cosas. ¿Un pique a Lima?... lo veo difícil... quizás si ocurre algún arrebato... y me caen algunas lucas extras del cielo.

domingo, enero 06, 2008

Semana 1: ¿Será cierto?

Se termina la primera semana de este año, con muchos sabores especiales. Mi primera semana sin trabajar, y en la que aproveché cada instancia para volver a la vida social: martes, miércoles, jueves, viernes y sábado... mi madre ya me veía con cara de "¿otra vez?", pero no me importó, estaba feliz, y quería compartirlo con el mundo.

Y así lo hice, cada persona que me veía me felicitaba... creo que nunca habían visto una cesante tan feliz. Yo les repetía que por ahora estaba bien, y que lo disfrutaba... quizás después ya no me guste tanto, pero ya lo veremos.

Estoy tratando de ser ordenada en algunas cosas... ese es un desafío que tomé para este año. Eso significa ser responsable con mi tiempo, mi salud y demases. Enero será un mes de "ordenemos el boliche", cosa que en febrero pueda irme de vacaciones con más tranquilidad.

Y nada, me voy a ahorrar la descripción de las distintas cosas que vi esta semana... no tiene sentido postearlas, sólo son una introducción a lo que viene. Cuando la casa esté ordenada, les aviso.

lunes, diciembre 31, 2007

El nuevo fin

¿Cómo no hacer el último post del año, a horas de terminar el 2007?

No voy a hacer una evaluación del año ni mucho menos, no dispongo de tanto tiempo ni de una buena memoria detallista en este minuto. Sólo decir que este año termina con mucho más suspenso que otros... con un "cha cha cha channnnn" inmediato en los días que vienen. Cosas mueren, cosas nacen (espero). Hoy cuando llenaba mi bolsita con las cosas que me traía de la oficina, pensaba que pocas veces uno se da cuenta cuando un evento en nuestra vida tiene un cierre definitivo, y que por eso nos valemos de unidades de tiempo universales, para usarlas de puntos de corte (aunque en estricto rigor no lo sean).

En fin, bajo los 30 y tantos grados de calor en la capital a las 4 de la tarde un día como hoy... uno puede pensar cualquier cosa.

Estimados míos, no puedo despedir este año sino antes transmitiendo las mejores vibras para el 2008, que para todos traiga tanto de lo bueno, que podamos dejar lo malo en segundo plano. Y haré una declaración que el año pasado no me atreví a hacer: atrévanse a tener expectativas, hace más entretenido el año... aunque sea puteando por qué no han resultado las cosas como las esperabas.

martes, diciembre 25, 2007

El cuarto de siglo

Ouch... a soplar las velitas se ha dicho. Un año más, qué más da... sólo esperar que los 25 sean más que trabajo y rutina, de verdad que sí.

Apio verde tu mí!

domingo, diciembre 23, 2007

Fin de semana playero

El viernes llegué a trabajar con mi bolso y saco de dormir a cuestas. Era evidente que no era un día común y corriente. Tuve la - mala - suerte que mi jefa me viera cuando entré a la oficina: "¿te vas de campamento?", a lo que me limité a responder: "algo así". No era un campamento lo que tenía en mente, sino... un fin de semana en la playa. Brisa marina, sol y relajo... sobretodo relajo.

A las 4 apagué todo. No me fui altiro, con el presentimiento que algo pasaría y que tenía que quedarme unos minutos más. Menos mal sólo fue una corazonada sin fundamento, producto de la costumbre de que me embarren los viernes justo antes de irme a la casa. A eso de las 5 estaba en Providencia camino al centro: la primera detención era en Movistar de Teatinos, pues era hora de ir a buscar mi telefonito que estaba en reparación. Y ahí estaba, mi pobre teléfono, al cual terminaron cambiándole una parte de la pantalla que se le había muerto. Menos mal, alcancé la garantía, si no la gracia me hubiera salido algunas lucas que no me entusiasmaba para nada pagar.
La siguiente parada era un poco incierta... sabía que tenía que estar a las 19:30 en Estación Central, pero eran un poco más de las 18:00... ¿qué haría mientras?. No fue difícil tomar la decisión... necesitaba comprar un cargador de teléfono (dado que había olvidado el mío y me estaba quedando sin batería), además de un par de artículos de primera necesidad para el viaje: un juego de naipes, pilas, un par de fonos, etc. Con todo eso... sólo alcancé a tomarme un helado antes de ver la hora y darme cuenta que ya iba tarde... ahí empecé a acelerar el paso, y a moverme entre la gente que parecía fluir de manera atiborrante entre las calles y pasajes del centro.
Gaby me esperaba en el metro de la Chile, desde donde partimos rumbo a Estación Central: como buen viernes de fin de semana largo (para algunos), el terminal estaba lleno de gente... o sea, lleno de gente!... además que San Borja no está muy expedito que digamos... eso dificultaba aún más moverse. El calor también era un factor que nos jugaba en contra... a pesar de ser las 7.30 de la tarde... era muy sofocante caminar por donde fuera. Nos instalamos en el bus que partía a las 20.00... preparadas para un viaje de 3 horas. Ya había ido a Pupuya antes... hace un par de años, pero había olvidado la cantidad de curvas que tenía el camino... algo que marea a cualquiera... tenía la vista fija en el camino, considerando además que nuestro chofer era experto en manejar por el medio del camino... menos mal era una vía poco transitada.
Llegamos a nuestro destino pasadas las 23:00 hrs. Pamela, la anfitriona, nos esperaba en el cruce. Esa noche fue sólo de naipes y conversación... la playa la dejamos para la mañana siguiente: había que ponerse al día en varias cosas... una conversación relajada, como las de antaño, esas que se echan de menos... esas que a estas alturas puedes tener con poca gente. En un momento me sentí como en el colegio otra vez, fue una sensación muy grata, debo decirlo. Nos acostamos de madrugada, con la promesa de partir "temprano" a la playa al día siguiente. Bueno, las cosas no siempre se cumplen a cabalidad... luego del desayuno partimos a la playa. El día estaba nublado, pero cuando nos encontramos sentadas mirando el mar el sol salió de entre las nubes... y empezó a pegar fuerte. Seguimos nuestra odisea a través de la orilla, ya con nuestros pies en el agua y jugando como cabras chicas... incluso nos dimos tiempo de maravillarnos con la fauna marina... entre estrellas de mar y cangrejos, rehicimos toda una analogía de Bob Esponja. Así se siente una cuando te olvidas de lo que hay en la ciudad día a día... así te olvidas de lo que deseas tanto olvidarte... aunque sea por un par de horas.
Continuamos ese día entre excursiones y caminatas... sí, caminatas... más del ejercicio que acostumbro a realizar diariamente. Entre los paseos realizados, tuvimos interacción con el mínimo de personas... es increible como hay lugares en este país donde casi no ves gente... y que tienen una belleza que no te explicas por qué tan poca gente los conocen. Una de nuestra mayores interacciones fue con la "vaca playera" que encontramos en una de las caminatas... retratada con mi cámara como símbolo de "hey!, este es mi primer contacto con el mundo animal natural en más de un año!"... simplemente impresionante. Sólo que ninguna se atrevió a tocar a la vaca... y cuando una trató, obviamente ella se sintió "no agradada".
El término de jornada se coronó con mi incursión culinaria más experimental que haya realizado hasta el momento: pan amasado. No puedo quejarme, quedó bueno... a pesar de lo quemado. Jornada interesante, con muchas cosas en pocas horas... como sacándole el jugo al tiempo. Y así lo hicimos, pasamos otra noche de cartas y conversación... un "aquelarre" improvisado... que algunos se perdieron por... no se, pero definitivamente se lo perdieron, fue un fin de semana notable por donde se lo mire. Llegué a Santiago súmamente cansada... pero satisfecha y contenta, con paz y relajo interior... de esas cosas que escasean más en estas fechas... fin de año, ajetreo y mucha gente.

domingo, diciembre 16, 2007

Palmaditas en la espalda

Welcome all.... to my disciplined breakdown...

Diablos!, diablos!, diablos!!!

Debería ser un crimen sentir tanta ansiedad!!!!!!!!

Ok... respiro... inhalo... exhalo....inhalo.... exhalo....

¿Les conté que me quedan 8 días y me voy del trabajo?, ¿les conté que renuncié en octubre y estos dos meses (casi tres) han sido los más largos del año?, ¿les conté que a partir del 28 de diciembre mi futuro es incierto y que puede pasar cualquier cosa de aquí en adelante?. Bueno, si no lo sabían... ahora sí.

Palmaditas en la espalda

Mucha gente a la que le he comunidado mi decisión me ha felicitado (otros no tanto), y algunas de sus reacciones han sido (detallo porque hay para todos los gustos):

- Ya era hora, te estaban explotando mucho (mi hermana)
- Buena fecha, tu cesantía parecerá como si estuvieras de vacaciones de verdad (Chascón)
- Te atreviste a hacer lo que todo el mundo piensa y nadie hace (Domingo)
- ¿Y ahora escribirás un libro y te pondrás exigente? (Hugo)
- Dicen que trabajar en regiones es más relajado... deberías probarlo (un primo)
- Ahora tienes que puro estudiar!... y me puedes venir a ver a Italia (María)
- ¿Estás segura?, ¿lo pensaste bien?, ¿qué vas a hacer ahora? (mi madre)
- Uhmm.... uhm ok (mi padre)
- No me vas a pedir plata ahora ¿o si? (mi hermano)
- No te va a costar encontrar pega, ya tienes bastante experiencia (Sofía)
- ¿Tú cesante?, no será por mucho, de veras (Kotte)
- Ahora tiene que probar el Estado, ahí tienes derecho a ser ineficiente (Oscar)

¿Y ahora qué?

No es que me quite mucho el sueño, pero creo que es políticamente correcto preguntarme qué pasará conmigo en el corto plazo. No crean que todo ha sido maravilla... o sea, he tratado de no cerrar opciones, y creo que no me ha ido tan mal después de todo. Es sólo que nunca me ha gustado tomar muchas decisiones con respecto a mi persona... es algo que trato de dilatar lo más posible, lástima que no pueda hacerlo siempre.

El viernes mi jefa me daba de palmaditas en la espalda... se ganaron otro proyecto con evaluaciones de impacto y me preguntaba si no quería trabajar en eso el otro año... el que calla otorga, en este caso, en negativo. Chascón insiste en que estoy jugando a dos bandas... eso de no cortar todo de raíz de una... yo no lo creo, el que quiera salir "por la puerta ancha" no implica jugar a dos bandas... eso sólo que no sabes qué ocurrirá en el futuro... sólo eso. Cada día me tienta más convertirme en moje tibetano... podré?

sábado, diciembre 08, 2007

Sale una, entra otra? Pt2

Trato de imaginarme como sería la vida si me hubiera dedicado a ser abogada o doctora... creo que en el primer caso, estaría trabajando en un estudio jurídico con una depresión del porte de un buque porque encontraría que la justicia es injusta, porque me aburriría andar siempre de traje para arriba y para abajo... con un millón de papeles, escribiendo hojas y hojas de palabras técnicas, buscando hasta lo más rebuscado y teniendo de pasearme por tribunales viendo como Pablo Honorato sabe más de leyes que yo. En el caso de ser doctora, supongo que estaría todavía estudiando... haciendo turnos suicidas y tratando de acostumbrarme a que la vida es injusta con algunos y que la muerte no perdona a veces. Pero siendo socióloga, no tengo que pasar por eso para saberlo... es decir, soy una ladrona de experiencias ajenas (bonita definición)... al resto les pasan las cosas, y yo las ocupo para hacer gráficos y hablarlas en seminarios. Como "cientista social", mi mejor habilidad es ocuparme de la vida de otros... ya sea para bien o para mal.

Después de tamaña reflexión nocturna, puedo seguir describiendo mi semana condimentada: el miércoles tuve una entrevista de trabajo... sí, lo se... yo dije que quería vacaciones y todo eso... pero es que no puedo dejar pasar un intento como este... además, nadie me asegura nada. En la entrevista me preguntaron todo lo típico que te pueden preguntar en una entrevista, más una pregunta que me descolocó: "¿qué te ves haciendo en 5 años más?"... eso me pareció una tortura... porque no es tan poco tiempo como para decir una cosa tan rutinaria (ej: "trabajando aquí"), como tampoco es tanto tiempo como para decir "me vería jubilada en una isla paradisiaca con un moreno echándome viento con una hoja de palmera". En fin, creo que traté de sintetizar ambas nociones y salí del paso diciendo alguna cosa que al parecer les agradó. Si me preguntan ahora, no se... de más que dije una tontería, ya no lo recuerdo con exactitud.

Las cosas en la oficina están color de hormiga: fin de año hace que todo el mundo ande más sensible de lo normal... además con tremenda presión de muchos proyectos en curso y etc. etc... en fin, la cosa es media densa en veces. Esta semana al menos, traté de alejarme lo más posible de todo eso... al más puro estilo Tibet a cada mirada fea o comentario pesado yo en mi interior pronunciaba un "ohmmmmm" que funcionaba para "no pescar". Esa es la filosofía de vida... "no pescar".

Y bueno, ni hablar de la gente que anda en la calle... creo que este año he visto mayor desfile de personas en centros comerciales y en el centro que antes... en esta misma fecha. Es increible el desfile que paquetes y bicicletas que hay... o sea... el parque ciclístico debería crecer más que el automotriz en esta fecha, no hay duda de eso. Con todo eso, la irritabilidad es pan de cada día... caminando, en el metro, en el bus... donde sea. Menos mal que Navidad y Año Nuevo es sólo una vez al año.

El viernes me largué a eso de las 5 y algo... alguna idea de planes tenía... pero tanta fue la cantidad de bostezos que hice entre la salida de la oficina y el metro... que tomé la sabia decisión de venirme a casa... excelente idea, porque si no... hubiese estado dando puro bote. Hoy salí en la tarde... a despejarme un poco... la vida social "presencial" y no cibernética hace bien a veces... hoy fue una de esas ocasiones. Claro que detesto los interrogatorios... esa fue la única nota negra de la jornada.

Mañana domingo es día de orden... tengo la soberana cagada en mi pieza... necesita urgente una mano de orden. Además del almuerzo familiar... creo que será un buen momento para programar mi semana... eso que por tiempo no suelo hacer y me trae más de un momento desagradable... ya lo se, no se puede planificar todo... pero al menos se puede intentar, no?.

Sale una, entra otra? Pt1

Me cuesta procesar y escribir coherentemente a esta hora... pero es que me tiene feliz haber recuperado la salud de Toshibito... un troyano desgraciado me lo tuvo en UTI unas buenas horas... y aunque estoy muerta de sueño, creo que merezco un rato de jugo permitido.

Esta semana fue condimentada. De lo que puedo expresar, sólo decir que tengo apuestas laborales al corto plazo. Crucen los dedos por mí, aunque sea sólo una vez... merezco una oportunidad, como todo el mundo... sólo que no quiero esperar tener 40 años para conseguirla.

Ayer casi fui víctima de la delincuencia... haberse visto?. Claro, en el metro... donde es difícil comprender dónde termina el cuerpo de uno y empieza el cuerpo de la persona que va a tu lado (o las personas). A veces me siento como un rompecabezas... es como si todos encajáramos a la fuerza, entre ladeados, torcidos y aplastados. Por supuesto que es difícil notar cuando un movimiento o "pasada a llevar" es voluntaria o no lo es. Sólo puedo decir que al sentir una mano que no era mía dentro del bolsillo de mi bolso, me hizo concluir de inmediato que no se trataba de algo "involuntario". Agradezco mi previsión de tener la billetera en el bolsillo interior del bolso, y en la zona más recóndita del mismo.

Fin de semana de varias cosas por hacer... la verdad no sabría por donde partir... pero de todas maneras tengo que hacerme un tiempo para la siesta... esa que tanto añoro los días de semana tipo 4 de la tarde.

Bien... dejaré esta primera parte hasta aquí. Mañana continuaré con un poco más de detalles. Buenas noches!

martes, noviembre 27, 2007

Día libre

Aunque parezca increible... aquí estoy, en mi casa, luego de un buen almuerzo, tomándome un café y fumándome un cigarro. Sí, es martes, y no estoy en la oficina. No, no me dieron los monos y dejé todo tirado... tampoco a mi jefa le dio un arranque bipolar y me mandó con viento fresco fuera. No señor, se trata de mi "día libre".

Por muy extraño que parezca, y en las condiciones en las que generalmente trabajo, hoy tuve la oportunidad de suspender mis actividades laborales. Aunque, ciertamente, lo tengo más que merecido: 4to fin de semana de trabajo y una MEGAULTRATRASNOCHADA de domingo a lunes para entregar un informe. Era justo y necesario una regalía. Y aunque lo único interesante que he hecho ha sido dormir hasta las 12.30 y almorzar con mis viejos viendo Veredicto, creo que ha sido más que suficiente para un día como hoy. Sí, me siento como en un oasis del relajo... aunque tenga que acabarse pronto.

Las cosas se han ido dando de una manera extraña... esto de tener que tomar decisiones nunca ha sido mi especialidad... o sea, decisiones que tengan que ver conmigo directamente y con mi estilo de vida. A un mes de la cesantía por opción... tengo la impresión que falta tanto todavía... y que esa "mirada de largo plazo" se ve igual de nebulosa que al principio. Cosa de perspectiva dirían algunos... sí, puede que tengan razón.

domingo, noviembre 18, 2007

Easy Lover

Easy lover
She'll get a hold on you believe it
Like no other
Before you know it you'll be on your knees
She's an easy lover
She'll take your heart but you won't feel it
She's like no other
And I'm just trying to make you see

Que semanas más complejas. Digamos que en varios aspectos. Lo se, ya muchos de ustedes no se sorprenden de que lo diga, incluso deben pensar que soy una alaraca crónica. No los culpo. Pero este "fin de año" se ha hecho bastante más complicadito. Entre mi renuncia, mi anuncio de cesantía, mi inseguridad y la gente que no me tiene paciencia, no se... supongo que he estado más odiosa que de costumbre.

Mi última gran borrachera fue hace dos semanas atrás, en San Fernando, cuando (según yo) por arte de magia nos bajamos 2 botellas de vodka entre tres. Fue en esa oportunidad cuando se supone comencé a realizar "confesiones", o en palabras más simples... "se me empezó a caer el cassette" de algunas cosas que tenía guardaditas por ahí. No se qué tanto dije, pero no creo que haya sido mucho. Lo más patente fue la decisión de haber rechazado a mi "pretendiente" con el que llevamos ya bastante tiempo entre el "tira y afloja". Así, pensándolo bien críticamente... creo que tengo un problema serio con los compromisos... o al menos, con ese tipo de compromisos. Sí, busco la comodidad en muchos aspectos... ese es uno de ellos. Pero nada, creo que no me lo tomo en serio, y contra eso no hay mucho que hacer. Nadie ha hecho demasiados méritos como para que lo tome en serio. Después de algunos porrazos, como que no ando con ganas de caerme de nuevo por ahora. Sí, por ahora todo es instrumental... cariño buscas, cariño entregas... pero nada más, no me pidan nada más.

Y las dos semanas que siguieron a eso... bueno, algo ya vieron... me sentía en el "ojo del huracán", pocas horas de sueño, harto trabajo, fines de semana que no se sentían, y la sensación de estar perdiendo el tiempo en otras cosas. Eso me ha hecho dejar suspendidas algunas cosas, y aflorar algo más de mi callada ansiedad. Los únicos oasis en estos días, fueron las furtivas juntas a tomar café (o chela) alguno que otro día en la semana y el concierto de Toto el sábado pasado. El resto, sólo una seguillida de largos días y mecánica neuronal.

No obstante, todo no es tan dramático... entre las cosas que me mantienen con humor, es que hay gente cercana a mi alrededor que está planificando, completando y/o disfrutando de sus proyectos. Hablaba con una amiga hace unos días atrás... enamorada hasta las patas. En las nubes si se quiere, pero feliz... o sea, contra eso, no hay mucho más que decir. Armando su proyecto de vida "de a dos" y entregando lo mejor de sí. El mejor de los éxitos, sólo eso puedo desear y bien sinceramente.

Por otro lado, hay quienes tienen ganas de emprender laboralmente en esta vida... de hecho, me están ofreciendo un negocio a largo plazo en ese ámbito. No se como puede quedar gente entusiasta para hacer negocios sabiendo como es el mercado de cruel... eso es loable también, admirable en cuanto a la energía y las ganas. Me gustaría tener un poco de eso.

Y como última mención, hay quienes están cerrando un ciclo importante y empezando otros nuevos: matrimonios, hijos, estudios fuera del país... etc. El mundo se mueve señores, debieron haberlo notado... y somos testigos cercanos (y no tan cercanos) de ese movimiento. Espero que me contagie de todo eso (o de alguna de esas cosas) para empezar mi nuevo año. Puta que le tengo fe al 2008!... no se por qué, pero creo que es una oportunidad, espero no desperdiciarla.

En ese tono, puedeo contar que el viernes, después de entregar mi trabajo en la mañana, pedí la tarde libre (no podrían haberse negado, después de haber pasado de largo el jueves para entregar ese informe... hubiera sido un insumo para que me convirtiera en asesina en serie y haya dejado un baño de sangre en esa oficina). La idea era irse a la casa a dormir... pero no, partí a San Joaquín, en busca de respuestas. Sí, al más puro estilo Mulder, necesitaba empezar a pensar en qué mierda haré de mi vida a partir del próximo año. Mi gran conclusión de todo, es que no hay conclusión... y es que estoy tan libre de acto que si hasta se me ocurriera irme a hacer vida de ermitaña a la montaña, esa sería una posibilidad entre tantas, y tan posible como todas. ¿Por qué no?

viernes, noviembre 16, 2007

Yo estuve ahí!!!!

Yo estuve ahí... más cerca de lo que pensé que estaría. Toda la mierda del día se me olvidó gracias a esto. Gracias cabros!

- Por favor, acompáñenme, yo las llevo a sus asientos.
- Gracias.

Cuando comenzamos a avanzar entre los pasillos, pensé que nos iban a instalar en las primeras filas del sector de asientos rojos, donde se suponía estaba la platea. Pensaba yo..."bueno, desde aquí hay buena visión, sólo nos molestarían los 'vip' de asientos blancos de adelante". Pero seguimos avanzando... entremedio de los asientos blancos. Después de llegar a la tercera fila, la niña que nos conducía nos dice: "301 y 302, estos son sus asientos. Que disfruten del espectáculo. Se recibe una cooperación voluntaria". Diablos!!!! 3ra fila!!!!. O sea, yo sabía que había pagado sus buenas lucas por los tickets, pero no me imaginé que fuera para ese lugar. De puro agradecimiento le dimos a la niña su cooperación voluntaria y nos instalamos. Todavía emocionada le mandé un mensaje de texto a la Gaby... tenía que compartir mi felicidad con alguien!. Faltaba media hora para que empezara el concierto... y yo estaba maravillada viendo a sólo dos metros de mi, la bateria de Simon Phillips.

El recinto se empezaba a llenar, y los primeros gritos se escuchaban de fondo... entre aplausos y aclamaciones pedíamos que empezara el concierto de una vez por todas. Hasta que pasadas las 21:30 hrs. aparecieron en el escenario. Aplausos y gritos de fondo. La primera canción, del disco Mindfields, para empezar a mover al público... "Caught in the balance": se me había olvidado que ese disco tenía canciones notables como esa. Me prometí en ese instante llegar a la casa a buscarlo y escucharlo entero. La música sonaba muy bien, la acústica del Caupolican es excelente, o al menos el sonido esa noche no tuvo problemas.

Aparece en escena Lukather y compañía. Detracito y después de la introducción musical, se ve Bobby Kimball, con su clásico atuendo, completamente de negro, y su botella de agua mineral que no abandonó en toda la noche (que manera de deshidratarse ese hombre!). La banda se componía entonces de: Bobby Kimball en voz, Steve Lukather en guitarra principal, Greg Phillinganes en teclados, Simon Phillips en batería, Tony 'mijito rico' Spinner en guitarra y el maestro veterano Leland Sklar en bajo. Todos músicos notables. Greg Phillinganes ha tocado con Aretha Franklin, Eric Clapton y Paul McCartney, entre lo más conocidos. Por su parte, Tony Spinner, a pesar de ser el jovencito del grupo, se mantiene sesionando desde 1993, y acompaña a Toto desde el disco Livefields aproximadamente, así que tampoco es un aparecido, no se engañen. Por último, Leland Sklar es un clásico de clásicos, lo más probable es que quien lo recuerde en la actualidad, lo haga por su participación con Phil Collins, aunque si ven su extenso currículum, verán que tiene más de que jactarse este señor con cara de buena onda.

Sobre el show, y lo que pasaba abajo del escenario, debo confesar que del sector en el que estaba yo, las más entusiastas eran mi hermana, yo, y la niña que estaba al lado mío, la que andaba con su pololo, pero que al parecer sólo la vino a acompañar porque casi no se movió en todo el recital. Una lástima, pues la fila de atrás tampoco se movió mucho, aunque poco nos importó: nosotros saltamos y cantamos a destajo. Leland se reía y nos grababa con su cámara a ratos (estábamos justo frente a él). Así fue transcurriendo el concierto... desfile de canciones clásicas de la era Joseph Williams como Stop Loving You y Pamela (que me canté de principio a fin, aparte de gritar ya que era Tony Spinner quien emulaba a Williams). Tampoco estuvieron ausentes los clásicos de clásicos, Rossana, Hold the Line, y el cierre maestro con Africa.

Hay que decirlo, Lukather realmente es un virtuoso de la guitarra, y lo mejor de todo es que lo disfruta. Hasta se le ocurrió tocar con los dientes!. El tipo es increible, suena siempre bien y coordina el sonido de una manera que daría envidia a cualquiera. El momento climax fue cuando se lanzó al público. Así es... emulando a las estrellas de rock de antaño, se atrevió a lanzarse de espaldas al público. Con eso nos ganó a todos, sin duda. Habló bastante también, entre agradecer al público y maravillarse de que "las nuevas generaciones" gusten de la música de Toto: evidencia de ello fue el chico que se subió al escenario a saludarlo y que ni los guardias pudieron detener (no debió haber tenido más de 11 años).

Una noche redonda, completa... quizás algo de gusto a poco... pero que valía la pena vivir. En términos estrictos se trataba del primer concierto al que iba así, con todas las de la ley. Y estuvo notable. Obvio, si Toto viene de nuevo, voy... cueste lo que cueste. 100% recomendable!

jueves, octubre 18, 2007

Verdad... casi verdad

Mis queridos lectores:

Hay momentos en que uno siente que tiene tanto que contar... pero el sueño, o el cansancio... o el no encontrar las palabras adecuadas frenan todo impulso creativo y expresivo que pudiese existir. Así es... semanas "movidas" en todo sentido. Y esto no se acaba. Y ha de continuar... al igual que yo.

El cierre deseado

Cuando me preguntaron si estaba segura de lo que estaba haciendo, un "sí, por supuesto" salió de mi boca como si nada... como si de verdad lo estuviera. Como si ciertamente estuviera segura de querer terminar un ciclo y empezar algo nuevo. Y así lo he asumido... a pesar de llevar meses de meditación. Mi ciclo laboral llega a su fin en diciembre. Está decidido... por una u otra razón, es justo y necesario hacerlo. Y aunque empezaron las estrategias para "retenerme"... creo que no será suficiente esta vez.

No será suficiente porque mi cabeza y mi cuerpo dicen basta. ¿Arrepentimiento?... no todavía, si bien la decisión está tomada e informada... aún no ocurre el cambio de estado. Es posible que después vengan los lamentos... pero por el momento, eso no me preocupa. Sólo quiero que pasen estas semanas horribles que tengo encima... sólo quiero abrir los ojos y ver que ya pasó todo. Ver que no tengo que preocuparme más por eso.

La propuesta inesperada

Que te pidan pololeo... hoy por hoy... es una acción poco convencional. Es decir, muchas veces se da "por hecho" una relación con algo de formalidad... y cuando se está en una conversación típica sale la palabra... "pololos"... se toma con naturalidad, porque se trata de un acuerdo tácito suscrito y aceptado a través de la actitud con el otro: incluirlo en tu vida, en tu rutina... conocer a tus amigos, compartir más que la mano, los besos o la cama.

Además... una propuesta siempre involucra más de lo que realmente se propone. Si tú dices "quiero algo más que una amistad contigo", es porque piensas en una gama de posibilidades que extralimitan en veces las expectativas del otro. Finalmente es eso... "expectativas". ¿Qué espera el otro de tí?, ¿qué esperas tú del otro?... si eso no coincide... aunque sea en parte, el conflicto es seguro... y cuando estás en la parada "no, complicaciones ahora no", no es muy eficiente embarcarse en una relación de este tipo.

Y eso... combinen la inexistencia de un acuerdo tácito y la incompatibilidad de expectativas: eso da como resultado que la propuesta sea más incómoda de lo normal. Mi corazón dice que si hay que lanzarse... debe haber convencimiento... mi cabeza me dice que me deje de wear y me preocupe de otras cosas. Así es, hay un complot de mi misma contra mi misma en este tema. No mucho más que decir... sólo que el rechazo sea por estas razones y no por inseguridad. Lo se... a veces debes premiar la constancia... pero hay maneras distintas de hacerlo.

El futuro incierto

Caminando... más bien trotando. Esa es mi situación actual... y si de "verdades"... o "casi verdades" se trata, hay que asumir que me siento en la cuenta regresiva. Estoy ansiosa... y expectante. Da un poco de susto no saber para donde te lleva la micro en estos momentos... pero ya no me importa... dejo eso suspendido por sanidad mental. Tengo mi cabeza en una playa del caribe tomando sol y siendo abanicada por un moreno de la zona.

martes, septiembre 18, 2007

eBay es mi perdición

Maravillas modernas... hay un espacio del canal History Channel que tiene ese nombre. Varias veces he pensado que cosas me gustaría que aparecieran como maravillas modernas... desde hace 5 días, mi número 1 es eBay

Así es, yo que pensaba que Amazon era mi única forma de llegar a mis preciadas ambiciones del mercado internacional... llegué a la conclusión de que me equivocaba rotúndamente. Podría hablar toda la noche sobre las ventajas de eBay... pero creo que me limitaré a decir, que he conseguido joyas increibles que no pensé tener... discos, vinilos, portadas, etc... etc... ufff... es orgásmicamente emocionante (eso último es una exageración, pero no pienso borrarla). En fin... estoy ansiosa de ampliar mi colección. Pero debo ir con cautela... pues el financiamiento para este tipo de gastos ha de cesar muy pronto... debo volver a la austeridad por un tiempo... una lástima, pero necesario de todas formas.

No puedo contar mucho de las cosas que han pasado en estas semanas... no han sido pocas, pero creo que no puedo ordenarlas de forma coherente aún. Sólo puedo decir que los días libres han estado excelentes e ideales para despejar la cabeza y pensar con claridad. Después de todo... las cosas no se ven tan malas. Reencuentro con personas importantes... decisiones en camino. Por mientras, creo que descargaré mi afan consumista mientras pueda hacerlo.

sábado, agosto 25, 2007

Irresistible

Con la cabeza más despejada... sin alcohol en el cuerpo y algunas tazas de café... la realidad se ve más hilada a estas horas de la tarde, jajaja.

Sí, porque el jugo era tal... que cuando terminé de escribir el pseudo-post de anoche, tomé el teléfono y comencé a hacer llamados a esa hora. Obvio, nadie me contestó... menos mal todos tenían sus celulares apagados.

Ayer... digamos que fue un viernes movido. El trabajo en la semana aumentó de forma considerable... de hecho, en un par de horas tendré que reanudarlo, muy a mi pesar. Pero en fin. Estuve toda la jornada fija en mis labores, excepto los 40 minutos de almuerzo, justos y necesarios, por cierto.

Salí de la oficina, con el convencimiento de que tenía que irme a casa. No obstante, sabía que no iba a ser así: era el matrimonio de Claudia era en rato más, y no alcanzaba a ir a mi casa y volver. No, no había tiempo para eso. Menos mal que me puse mi traje "decente" para ir a trabajar... había calculado que mucho tiempo para "producirme" no iba a tener.

Es extraño llegar a un lugar, donde nadie te conoce... o más bien, donde algunos sólo "te ubican", y pareciese que tú los conoces más a ellos que ellos a tí: en general, dentro de la fauna sociológica pontificia, las cosas son así. Todos nos "ubicamos" de alguna parte... pero más allá de eso, no hay vínculo afectivo aparte de la "solidaridad de gremio". Y aunque temía que la situación podría ser así... no me resultó la estrategia que había planificado para la ocasión: mi acompañante se echó para atrás... en sus palabras "le salió un imprevisto". Diablos... como no iba a perderme el matrimonio... había que aparecer no más. Aunque eso significase tener la atención de los asistentes y producir reflexiones como... "viene sola, ¿vendrá en plan de conquistarse a alguien?". Sí, lo se... puede sonar rebuscado, pero podría apostar a que más de alguien lo pensó (yo lo hubiera pensado, jaja... partamos por ahí).

En fin, ahí estaba yo... esperando a que llegaran los novios, esperando ver la ceremonia. Me encontré con algunas "conocidas" y "conocidos"... preguntas y respuestas de rigor: trabajo, trabajo... trabajo. Llegué a la conclusión de que debía cambiarme de trabajo pronto... estoy puro perdiendo el tiempo según pude notar.

Y la ceremonia fue bonita... corta, pero bonita. Bueno, qué más... la oficial del civil sabía el discurso de memoria, y no es su trabajo dilatar el tema, al contrario. El lugar también anotó un buen punto a favor... tradicional, elegante, acogedor... decía "Claudia" por donde se le mirase, varios llegamos a esa conclusión.

Fin de la ceremonia, e inicio de la parranda. En este punto, mi pensamiento fue tomarme un trago y despedirme... finalmente venía a acompañar a los novios... no era un "carrete" propiamente tal para mí, no era mi ambiente generacional tampoco. No obstante... las cosas se dieron distintas.

Conversé con la María Lidia harto rato, entre pisco sour y pisco sour... me puse al día en el acontecer del ISUC... entre otras cosas. Vaya que suceden hechos una vez que te has ido de la u... ya estaba olvidado algunas cosas, se me vinieron a la memoria rápidamente a través de esa charla. En un momento, que me dieron unas ganas horribles de fumar, dejé a mi interlocutora y salí a la puerta a encender mi cigarrillo. Sorpresa mía, era que no sólo yo había sentido ganas de fumar... en el mismo proceso, estaba un muchacho y dos señoras. Las señoras terminaron su cigarro pronto y entraron... hacía frío, no era tentador dilatar el ejercicio del tabaco. Pero el muchacho quedó, encendió un segundo cigarro... no sin antes emitir la siguiente afirmación: "estaba desesperado... llevaba más de 5 días sin fumar". Yo me sonreí, no por él... sino porque yo cumplía 7 días sin fumar... y la verdad, parecía menos desesperada que él. De esa manera, iniciamos una charla... que comenzó con la adicción al tabaco... algo trivial, si me lo preguntan. "¿Familiar?", preguntó en un momento... yo respondí... "amiga de la novia". "Ah, yo soy músico... venía a tocar... ¿quieres un trago?". Se me había acabado mi pisco sour, no me pareció una mala idea... así fuimos a la barra a pedir algo.

Ahí fue cuando comencé a pasarme algunos rollos... hablar con extraños no es mi especialidad, de hecho, ni siquiera una práctica recurrente: claro, hablo con los taxistas, con las señoras que atienden los locales donde compro cosas... pero de ahí a entablar una conversación, en una fiesta, llena de gente, con otra persona, de cuyo nombre siquiera puedo recordar... es otra cosa. Y ahí estaba yo, en la barra, con mi trago en la mano, hablando de la vida, de pequeñeces y demases. Quien me hubiera visto!... pero nada, digamos que se me olvidó mi idea inicial de irme temprano... no lo estaba pasando mal, a pesar de lo poco común de la situación. El hecho, era que estaba bebiendo demasiado... en comparación a los últimos eventos a los que he asistido... debo confesar que abandoné el lugar en estado de ebriedad... pero lo suficientemente conciente, para moverme sin problemas y para evitar que el resto lo notara... excepto el joven que conversaba conmigo, quien a pesar de estar tan bebido como yo... notó mi estado etílico... "¿sabes como irte a tu casa?... si quieres te acompaño a...". "No te preocupes... si... tengo transporte seguro". Después de eso, me despedí rápido, y casi salgo corriendo.

No pude dejar de acordarme, hoy... cuando hice el racconto respectivo... de Donnie Pfaster... el fetichista. De seguro, al final ves tantas cosas... en fin... bajo ese pensamiento, volví a ver la historia de 2 capítulos... escalofriante, sobretodo Irresistible... de la 2da temporada. Te recuerda que el mal, puede tener forma de persona... ¿paranoica?, jajaja... uhm... sí, un poco... no creo que anoche me haya encontrado con un Donnie Pfaster... pero... quien sabe. La ruleta de la vida nos tiene reservada varias sorpresas, ¿no?

DONNIE: Is your hair treated?
SATIN: What?
DONNIE: Do you need a shampoo for chemically treated heir?
SATIN: You want me to shampoo my hair?
DONNIE: I'm happy to pay extra, if that's something out of the ordinary.



"The conquest of fear lies in the moment of its acceptance. And understanding what scares us most is that which is most familiar, most common place... It's been said that the fear of the unknown is an irrational response to the excesses of the imagination. But our fear of the everyday, of the lurking stranger, and the sound of foot-falls on the stairs, the fear of violent death and the primitive impulse to survive, are as frightening as any x-file, as real as the acceptance that it could happen to you" (Irresistible, 2x13)