No es que tenga una fijación con la letra "C", es sólo que debo hacer justicia a uno de los grupos de los cuales me enganché más a temprana edad. Collective Soul es uno de ellos.
Collective Soul emerge como una banda de rock a principios de los '90, liderada por el "carismático" Edgar Eugene Roland III (Ed Roland, para los amigos). Nativos de Stockbridge, Georgia, salieron a la escena musical como muchas de las bandas de la época, con un gran HIT... del cual, asumo, se deben acordar todos: Shine. Esta canción, era un single que Roland había grabado hacía un tiempo con sus amigos, antes de pensar hacer de Collective Soul, una banda de rock. Anteriormente, en 1991, Ed había grabado un disco solista que no tuvo repercusión masiva, pero que demostró que el chico mayor de los Roland, sabía hacer las cosas y tenía demasiadas ganas de hacer rock. Con esas mismas ganas, atrajo a su hermano Dean, a Ross Childress, Shane Evans y Will Turpin para que los acompañaran en esta travesía por el mundo rockero que de la década de los '90Dado el acierto (insólito para muchos) que generó "Shine" en las radios locales, la banda fue presionada a presentar un disco de estudio para consolidar la imagen detrás de tremendo éxito. De esta manera, realizaron una colección de singles grabados con anterioridad, armando un disco de 13 temas ("Hints, Allegation and Things Left Unsaid"-1993), que si bien no tiene ningún hilo conductor, ejemplifica bastante bien los diferentes estilos por los que Collective Soul les gustaba pasearse a inicios de los '90: el rock, el grunge, el soul, el country sureño, hasta el clásico instrumental! (quienes han escuchado Pretty Donna saben a lo que me refiero). "Hints..." como disco no dijo mucho, pero sentó un precedente para la banda, que los instó a trabajar duro y generar un trabajo mucho más acabado, que la gente sí quería escuchar. Canciones destacadas del disco (aparte de los hits "Shine" y "Breath"): "Love Lifted Me" (canción para escuchar conduciendo en una carretera a 120 por hora), "Burning Bridges" (la mejor balada del disco) y "Goodnight-Good Guy" (guitarras melódicas, pulso marcado... rock sureño al estilo Collective Soul).
Collective Soul: De Georgia a New York.
Con la cabeza un poco más fría, y bajo un intento más serio, se encerraron en estudio para dar origen al primer disco como Collective Soul (1995). De ahí que se convirtiera en el homónimo de la banda. Este trabajo tiene piezas impecables que demuestra que el grupo de Roland tiene más que un sólo hit para justificar su permanencia en la escena musical: "The World I Know", "December", "Gel", "Smashing Young Man", fueron algunos de los aciertos radiales más destacados. En muy pocas semanas, fueron capaces de poner más de dos canciones en las listas de las más escuchadas por los norteamericanos, así como también lograron abrirse paso en un mercado más amplio, que incluyó Europa y Sudamérica. Con "The World I Know", demostraron que podían convertirse en una banda seria, musicalmente impecable, y que no abandonaban su característica que logró mantenerlos con "Hint...": el contenido de las letras. Para avalar tal cambio, la banda se trasladó de su Georgia natal, a una de las grandes urbes del país: New York. Disciplined Breakdown: Con agua bajo el puente.
Pero no todas las cosas se les dieron fáciles a Collective Soul. Luego de su vertíginoso éxito en no más de 1 año, comenzaron los problemas con su manager y casa discográfica. Esto los alejó de las grabaciones por un tiempo prolongado. Dedicados a las giras en un principio, y en arreglar sus diferencias legales, después, la banda guardó un silencio supulcral sobre su futuro musical. Muchos decían que era el fin del grupo. Roland también lo creyó en su momento. Pero lograron sobreponerse a esa dificultad, y se encerraron a grabar su 3er album: "Disciplined Breakdown" (1997).
Sin duda, este es el trabajo más maduro que la banda haya realizado en cuanto a su estilo rock. Es un disco acabado, reflexivo, personal, completo. Con tres éxitos que dan cuenta de ello: "Precious Declaration", "Listen" y "Blame". Otras canciones del disco como "Forgiveness", "Maybe" y "In Between", demuestran este patrón. "Disciplined..." demostró que la banda podía sostenerse más allá de la ola rock de inicios de década. Esa era una buena noticia para la banda y para los fans que ya comenzaban a crecer alrededor del mundo. Dosage: Oxigenados, pero rockeros aún.
A las puertas del nuevo siglo, Collective Soul se atrevió a experimentar. Así fue como se gestó "Dosage" (1999): un disco que no abandona sus guitarras características, pero que juega mucho más con sintetizadores y efectos electrónicos de distorción. Al mismo tiempo, Roland buscó ajustar sus timbres vocales a la música, llegando a mimetizarse con ellos. Muchos dijeron que Collective Soul ya no era una banda de rock, pero se equivocaron: el sello no se perdió. Testimonio de ello lo pueden dar canciones como "Heavy", "Slow" y "Generate". Tampoco perdieron la capacidad de hacer baladas, pues "Crown" y "Run" son aciertos en este sentido. De todas formas, había cierto temor, pues con la vara que dejó "Disciplined...", era bastante peligroso atreverse con algo distinto. A pesar de eso, "Dosage" contó con aceptación de la industria y del mercado. Blender: ¿Y si buscamos renovación?
Muchos dicen que "Blender" (2001) fue un desacierto. Me inclino a pensar que tienen razón en muchos aspectos. Pero lo que no alcanzaron a ver, es que hubo una mímesis entre la imagen y el sonido que en "Dosage" no quedó del todo claro: la oxigenación del pelo, dio paso a los pantalones de cuero y a las poleras ceñidas al cuerpo. Esto, sin duda, hizo que la música sonara distinta. El margen de experimentación que tuvo el disco anterior, fue castigado en "Blender", a pesar de que tiene más rock del que la gente puede notar: "Skin", "Vent" y "Happiness" se parecen mucho más a Scream ("Hints...", primera etapa de la banda) que "Heavy". En fin, fue un disco incomprendido por los seguidores de la banda, y por la industria. Con muy pocas copias vendidas, a pesar de que contar con contribuciones tan notables, como la de Elton John en una de las canciones ("Perfect Day")Youth: Años de silencio para un "Better Now"
Luego de "Blender", Collective Soul guardó silencio. Silencio que significó la pérdida de dos de sus miembros (Childress y Evans). Entremedio de estas pérdidas, editaron un disco de éxitos con dos canciones nuevas: "Energy" y "Next Homecoming", que hacían presagiar un regreso de la banda a sus raíces del rock más primitivo dejadas en stand-by luego de "Disciplined..." y "Dosage". Pero esto fue considerado una falsa alarma, pues no se veía en Roland y compañía un interés de volver atrás. Cambiaron de casa discográfica, abandonando Atlantic Records por El Music Gruoup, un intento independiente de industria que vería nacer su 6ta placa: "Youth" (2004).
Para esta placa, fueron reclutados el guitarrista Joel Kosche (en reemplazo de Childress) y el baterista Ryan Hoyle (en reemplazo de Evans). Los falsos rumores fueron, hasta cierto punto, verdaderos: Collective Soul regresó al sonido de guitarras que los caracterizó siempre, así como a la voz de Roland en sus mejores interpretaciones rockeras. Finalmente, con una calidad musical y létrica interesante en las baladas del disco ("How Do You Love", "Perfect To Stay" y "Satellite"). Fue como si "Blender" nunca hubiera existido, y esta fuera una continuación mucho más madura y asumida de "Dosage".Hoy se espera que la banda edite su 7mo disco de estudio, aunque todavía no hay líneas definidas del mismo. Aparte de eso, están en continuas giras dentro del país. Han sacado discos en vivo y dvd's de sus presentaciones más recientes (una con la Orquesta de Jóvenes de Atlanta, muy recomendable). Para quienes todavían tienen la esperanza de que la banda vuelva a ser lo que fue al principio de los '90, es mejor que se vayan acostumbrando a la idea de que eso no va a pasar. No obstante, la mutación no ha sido tan terrible como algunos planteraron en un principio. Collective Soul se inició como una banda de rock estándar, buscando identidad en cada uno de sus discos... adoptando incluso la postura de "chicos malos" (quizás lo más chocante de "Blender"). Si bien el primer desafío de "la permanencia" está superado, ahora tienen uno de mayor complejidad... el de la "estabilidad musical". Como banda, a estas alturas debe consolidar un sonido que defina incluso los márgenes de lo que se puede o no se puede experimentar. En la medida de que logren eso, no habrá temor en los próximos pasos, y tendremos Collective Soul para rato.






